Mujeres cubren casi la mitad de la plantilla de agentes viales

Mujeres cubren casi la mitad de la plantilla de agentes viales

Desde que inició la administración de Aristóteles Sandoval, las áreas operativas que siempre dependieron de la Secretaría de Movilidad (Semov) fueron reformuladas y se apostó por incrementar su estado de fuerza con perfiles femeninos. En 2013, las mujeres representaban el 7% de la plantilla; hoy ocupan el 40% entre las dos mil plazas operativas en la Policía Vial, confirma Horacio Villaseñor Manzanedo, director de Planeación y Profesionalización.

“La meta es llegar al 50% de plazas asignadas a mujeres”, destaca el funcionario, quien acentúa que se han elegido a las mejores, en función de sus méritos y pruebas realizadas, con el acompañamiento de organizaciones civiles en todo el proceso, como el colectivo Ciudadanos por la Seguridad Vial.

El primer esfuerzo sin precedentes se realizó cuando se integraron al programa “Salvando Vidas”. Después, las oficiales reforzaron los operativos de revisión en unidades del transporte público. Y luego se incrementó su presencia en los cruceros, como en el Centro tapatío.

La primera convocatoria mixta, que se lanzó en enero de 2016, permitió el ingreso de 100 mujeres. La segunda, publicada en agosto de ese año, fue dirigida exclusivamente hacia ellas para ocupar 300 vacantes; sin embargo, de dos mil 500 participantes, sólo 250 pasaron los filtros. Luego se lanzó la tercera convocatoria a mediados del año pasado, dándose de alta este mes a 170 agentes que concluyeron el proceso de selección (de mil 500). Y están por sumarse más de la cuarta convocatoria que se lanzó a finales de 2017, con la incorporación de 250 adicionales. Sumarán cerca de 800.

Las edades
En el arranque de la administración, el promedio de edad en los policías viales de Jalisco era de 46 años; sólo el 10% de ellos tenía concluidos sus estudios de preparatoria, según la Semov.
Las nuevas generaciones tienen un promedio de 25 años, y la mitad cuenta con carrera profesional, en tanto que el resto tiene la preparatoria concluida.
Salario
El salario que perciben los nuevos elementos asciende a 12 mil pesos mensuales. Pero si aprueban las pruebas de control y confianza, se les otorga un estímulo mensual de cinco mil pesos.
El sueldo ha sido uno de los factores que explican los altos niveles de participación de las mujeres en las convocatorias.

Bajan las quejas por corrupción en Semov

Uno de los objetivos de la integración de las mujeres jóvenes a la estructura de la Policía Vial es detener el avance de la corrupción y reconstruir el cuerpo de la corporación. Según datos de Asuntos Internos de la Semov, bajaron 58% las quejas por el actuar de los agentes entre 2013 y 2017, encabezadas por hechos de corrupción.

En 2013, la Secretaría de Movilidad recibió y atendió 430 quejas; un año después la cifra subió a 614. En 2015 y 2016 los indicadores comenzaron a reducir, con 310 y 337 quejas, respectivamente. Y en 2017, la cifra llegó a 179 quejas.

De acuerdo con Horacio Villaseñor Manzanedo, director general de Planeación y Profesionalización, el descenso de las quejas es uno de los indicadores que se tomó a consideración desde el ingreso de la primera generación de mujeres, además de los resultados favorables en los exámenes de evaluación y confianza.

A finales de 2015, Servando Sepúlveda fue nombrado titular de la Semov, con la encomienda de combatir y controlar la corrupción percibida por la ciudadanía, principalmente en el cuerpo de la Policía Vial.

El diagnóstico al iniciar la administración no era favorable: “El corporativo estaba avejentado, desprestigiado y con muestras de malas prácticas, cotidianamente se observaba en las redes sociales a través de videos que develaban actos de corrupción por parte de los agentes viales”, señala un informe elaborado por la dependencia.

En este contexto, Villaseñor recuerda que se planteó la necesidad de crear un programa para diferenciar las áreas clave dentro de la dependencia donde se establecieran metas acordes con la tipificación de la corrupción que se pretendía atacar, por lo que una primera aproximación identificó las actividades relacionadas con el tránsito en las calles como área clave.

Así fue como se planteó una estrategia no sólo para feminizar la Policía Vial con el objetivo de renovar y fortalecer la corporación, sino también para recuperar la capacidad directiva para supervisar, mejorar el control y el trabajo de los agentes viales.

“Había que depurar el cuerpo de la Policía Vial y ahí se decidió que fuera con mujeres porque a partir del programa Salvando Vidas se vio que las mujeres habían sido exitosas y quedó claro que podían hacer el mismo trabajo que los hombres”.

Además de dotar de liderazgo a las oficiales, el otro reto era recuperar la confianza de la sociedad en sus agentes viales, por lo que la mejora en la percepción sobre la confianza en los agentes viales es otro resultado importante.

Según un diagnóstico de la Semov, la inclusión de las mujeres en estos espacios ha tenido un impacto significativo en las actitudes de la población hacia ellas, lo que ha contribuido en mejorar la percepción de la ciudadanía sobre los agentes de tránsito.

“Aporto mi granito de arena”

"Las quejas de corrupción han disminuido desde la incorporación de mujeres, ya que muchos conductores se abstienen de sobornar a las nuevas agentes. María del Carmen López". EL INFORMADOR/G. Gallo

Luego de ver la convocatoria de la Semov para ingresar a la Policía Vial, María del Carmen López Rodríguez decidió entrar a la corporación porque le gusta servir a la ciudadanía y aportar su granito de arena para que se cumpla el reglamento de tránsito.

“Lo más gratificante de ser policía vial es cuando sabes que estás ayudando y te agradecen, me quedo con la satisfacción del agradecimiento de los ciudadanos”, asegura la joven de 27 años.

Sin embargo, llegar ahí no ha sido fácil. Al principio no contaba con el apoyo de su familia y necesitaba tiempo para educar a su hijo de siete  años. Pese a ello, reunió toda la documentación y se apersonó en la Semov para inscribirse, luego vinieron las pruebas de control y confianza y después la Academia, en donde aprendió desde cuestiones de la función policial, hasta la teoría de los derechos humanos y la sicología para darle el mejor trato a los ciudadanos.

“Decidí entrar a la Semov porque me parece un proyecto interesante el reclutamiento de mujeres para que seamos la mitad en la Policía Vial, nos están dando la oportunidad de demostrar la capacidad que tenemos al realizar el mismo trabajo que tradicionalmente realizaban los hombres”.

Aunque al principio los conductores se sorprendían de recibir instrucciones de una mujer, con el tiempo, asegura que la mayoría de los ciudadanos les agradecen el trato, “sin menospreciar el trabajo de los compañeros, todos nos refieren que les damos un trato mejor y diferente”.

Apoya en labor de parto en la calle

"Me quedo con el agradecimiento de la gente, hay mucha gente que cuando te ve en algún crucero te tiende la mano con alguna botella de agua…" Liliana Durón Lomelí. EL INFORMADOR/G. Gallo

Hace un año, Liliana Durón Lomelí, de 28 años, salió por primera vez a la calle como agente vial con la esperanza de aportar algo a su ciudad. Nunca imaginaría que un parto en la parte de trasera de un automóvil requeriría de su apoyo.

La semana pasada, a la altura de Periférico y Pino Suárez, a bordo de su unidad, Liliana encontró un vehículo que obstruía la vialidad. Al aproximarse, se dio cuenta de que una mujer de 19 años había entrado en labor de parto dentro del automóvil, “nunca hubiera pensado que iba a atender un parto en la calle”.

En ese momento, solicitó una ambulancia y brindó el apoyo para resguardar el vehículo, aunque la mujer dio a luz antes de que llegara el personal médico, “nos encargamos de relajar a la mamá, tranquilizarla porque era mamá primeriza y estaba muy nerviosa”.

Antes de ser agente vial, Liliana trabajaba como empleada de una empresa electrónica, pero en busca de superación personal y un mejor sustento para sus tres hijos de ocho, 10 y 11 años, la madre soltera tomó la decisión de entrar a la corporación.

Al principio no contaba con el apoyo de su familia, pero al ver su decisión, no tuvieron otra opción. Recuerda que el proceso de selección fue bastante difícil, pues está diseñado para que sólo lleguen las mejores y, aunque varias veces la han intentado sobornar, siempre se apega a la ley.

La nueva generación

"Me gustaría hacer una larga carrera en la Secretaría, por lo que no descarto estudiar la carrera de Derecho o algo más enfocado con mi trabajo". Fátima Villaseñor. EL INFORMADOR/G. Gallo

Antes de convertirse en agente vial, Fátima Villaseñor cursaba sexto semestre de la carrera de médico cirujano partero en la Universidad de Guadalajara; sin embargo, después de revisar las bases de la convocatoria en redes sociales, decidió integrarse a las filas de Movilidad.

“Me llamó la atención porque vi que la imagen de la Semov cambió mucho con el ingreso de las mujeres y lo vi como una oportunidad de desarrollo y crecimiento personal”, cuenta la joven de 24 años, que apenas egresó el mes pasado de la Academia.

Aunque sólo lleva una semana en las calles, se siente bastante cómoda con el apoyo brindado por todas las áreas de la dependencia. Por lo pronto, su labor se ha concentrado en el trato directo con los peatones para agilizar la circulación.

Fátima se registró para ser policía vial en septiembre pasado y finalmente es parte de la última generación de 170 mujeres que se unieron a la corporación.

“Fueron muchos exámenes sicológicos, médicos y entrevistas, es un proceso pesado porque tienes que aprobar con promedio mínimo, la capacitación es exigente para asegurarse de tener al personal estrictamente seleccionado”.

“Los choques, el pan de cada día”

"Pese a los riesgos, me gusta el acercamiento con la gente, un gracias que recibes de la sociedad es gratificante porque yo estoy en este trabajo para agregar mi granito de arena". Jocelyn Arellano. EL INFORMADOR/G. Gallo

A sus 22 años, Jocelyn Arellano Álvarez es desde hace un año agente vial asignada a la Zona 2, en el Norponiente de la metrópoli, en donde atiende todo tipo de situaciones, desde vehículos estacionados sobre la banqueta o rampas de discapacitados, hasta atropellados y choques.

“Los choques son nuestro pan de cada día, hemos tenido todo tipo de situaciones, en ocasiones necesitamos una ambulancia rápido y no sabes cómo van a reaccionar los afectados… les preguntamos si requieren el apoyo y cuando depositan la confianza en lo que sabes hacer, es cuando vale la pena levantarte cada mañana”.

Con una hija de cuatro años, Jocelyn está por iniciar la carrera de enfermería, en modalidad semi-escolarizada, para no afectar sus horarios laborales.

La ventaja es que la Semov le brinda todo el apoyo para que pueda estudiar y trabajar al mismo tiempo. “Metemos un oficio y nos apoyan mucho en ese aspecto”.

Aunque el proceso de selección fue riguroso, asegura que hasta que ingresó a la Academia se dio cuenta de la responsabilidad que conlleva portar el uniforme, “hay que acreditar las 33 materias, asistir todos los días de lunes a sábado, 12 horas diarias, pero el trabajo lo amerita porque es necesario para desempeñar las funciones”.

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